Lo que botó la ola

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De las muchas historias no publicadas del terremoto está la de la pequeña comuna de Dichato, en dónde algunos testigos cuentan que la primera ola gigante del maremoto rompió los cajeros automáticos soltando sus contenidos, los billetes en plena playa, lo que provocó que algunos vecinos se lanzaran a recoger la plata cuándo fueron sorprendidos por una segunda ola que se los llevó a todos.

1 Comentario

  1. Hubo mucho sexo entre los que ayudaban de día, los grupos de voluntarios se transformaban en las noches, se repartían muchos preservativos, recuerdan lo que paso en la iglesia que usaban de acopio de mercadería, yo sí, jóvenes fueron sorprendidos teniendo sexo en el altar y los hecharon.

    El día del cambio de gobierno, los encargados políticos dejaron todo BOTADO, tal cual, dieron las gracias por la colaboracion a los grupos trabajadores y después se despidieron por el cambio de gobierno, sin dejar un documento siquiera de lo que ocurría para su sucesor, las Máquinas cobraban excesivamente por la hora trabajada, no había carabineros (salvo una patrulla volcada en la que nos sacabamos las fotos.

    Era horrible ver y darte cuenta que muchas de las personas que ivan a ayudar realmente iban a robar lo que encontraran de valor, se especializaban en los restos de locales comerciales.

    Las instituciones públicas daban pena, no tenian donde dormir ni que comer, pero igual ayudaban, recuerdo esas balisas azules y me emosiono…tantas cosas pasaron que no se saben, espero que estas primeras palabras sirvan de inicio del relato desconocido de Dichato

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