Yuri regresó en gloria y majestad a Chile “Quiero estar en Viña 2011”

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Absolutamente renovada y con la energía que la caracteriza, la cantante mexicana Yuri remeció y cautivó el teatro Caupolicán con un show que fascinó a los cerca de 4 mil asistentes y que incluyó una performance de Madonna.

Radiante y con una simpatía desbordante, la artista mexicana Yuri, volvió a pisar suelo chileno tras años 4 años de ausencia, realizando un recorrido de sus grandes éxitos y temas de su nuevo disco “Inusual”.

En un espectáculo que duró cerca de 3 horas y que combinó efectos especiales, plumas, brillos, luces, fuego y globos que caen sobre el público, la intérprete dejó todo sobre el escenario junto a su grupo de seis bailarines que sorprendieron con diversas escenografías artísticas.

Bajo un ambiente caracterizado por la “onda kitsch” Yuri, con una notable y sólida voz, recorrió grandes éxitos tales como “ Que te pasa”, “La maldita primavera”, “Dame un beso”, “Yo, te amo, te amo”, “Hombres al borde de un Ataque de Celos”, “El Apagón” entre muchas otras.

Diversos fueron los puntos fuertes del espectáculo que además de la perfecta puesta en escena, destacó por la calidez, y empatía de la artista con el público. Palabras de agradecimiento, diálogos que en todo momento primó el humor, combinaron con la emoción que la llevó hasta las lágrimas al relatar su vuelta a los escenarios, recibiendo el aplauso unánime de los asistentes.

Notable también fue su performance de Madonna donde interpretó y recreo la canción “Vogue” junto a sus bailarines. En esta ocasión la artista mexicana se vistió y bailó como la diosa del pop, dejando en evidencia su desplante, energía y admiración por la diva estadounidense.

FESTIVAL DE VIÑA.

La artista mexicana también hizo mención sobre el anhelo de volver a pisar el escenario de la Quinta Vergara, agregando que espera estar en el festival de Viña del Mar el 2011 cuyas negociaciones estarían bastante avanzadas.

Asimismo la cantante que cautivó con sus canciones a varias generaciones, no dejó de destacar su refugio en la fe, resaltando además la fortaleza que le ha brindado la relación con su esposo, el chileno Rodrigo Espinoza, ex Aleste, que incluso salió al escenario para abrazarla y darle un gran beso. Un espectáculo impecable en que las emociones, la música, los recuerdos y el feedback. conjugaron perfectamente.

Por Anita Ojeda

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