ABOGADO DE RINA MONTT (CASO SPINIAK) ACUSA MONTAJE EN SU CONTRA Y APUNTA A LA JUSTICIA

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Carta del abogado defensor de Rina Montt,  Fernando Leal a Panoramas News:

He asumido el patrocinio de la Psicóloga Rina Montt Marchant, quien en sentencia de segunda instancia de la Corte de Apelaciones de Santiago, ha sido condenada por ejercicio ilegal de la profesión.  Extrañamente el abogado que la representaba, la dejó en la más absoluta indefensión, no presentándose a alegar el día de la vista de la causa, y siendo responsable de interponer la correspondiente casación, nada hizo al respecto; todo ello se suma a las numerosas y diversas irregularidades en un proceso judicial que lleva años y que ha dañado gravemente la estabilidad psicológica y emocional de esta persona y su familia.  Si este juicio se hubiese discutido en el contexto de la Reforma Procesal Penal, estoy cierto ella no habría sido condenada. Por cierto, el veredicto del caso de bombas de hace pocos días, dio muestras de lo ilegal de una declaración  y/o confesión prestada sin las mínimas garantías procesales, tal cual ocurrió en el caso de mi representada.  

Comparto con ustedes algunos extractos de la casación que presenté y que espero haga justicia a todo lo vivido injustamente por esta profesional: 

Como es sabido, constituye infracción de ley reguladora de la prueba y es causal del recurso de casación en el fondo, de acuerdo al Nº 7 del artículo 546 del CPP, la consideración o empleo de medio de prueba diferente de los enumerados en el artículo 457 para establecer los hechos, siempre que tal situación influya substancialmente en lo dispositivo del fallo. Igualmente lo será, el rechazo de un medio de prueba de los enumerados en el artículo 457, por estimar que no constituye medio de prueba legal

En este sentido, ya la jurisprudencia civil ha señalado que hay infracción de las leyes reguladoras de la prueba, cuando se admite una prueba que la ley rechaza o se repudia una prueba que la ley admite.

La norma primera de la ley reguladora de la prueba es la que exige la utilización de los medios de prueba legales para la comprobación de los hechos y los señala.

La primera etapa en el establecimiento de los hechos consiste en llevar los hechos al proceso, revelarlos en él, aportarlos a él, y los únicos elementos de comprobación eficaces para esta revelación o aportación, son los medios de prueba legales.

 

El artículo 457 de CPP enumera taxativamente los medios por los cuales se acreditan los hechos en el juicio criminal, en consecuencia, los juzgados carecen de facultades para admitir como medio probatorio cualquier otra forma de comprobación que no sea alguna de las enumeradas en esa disposición; si de hecho llegara a suceder que se aceptara un medio de prueba no legal, se habría infringido la ley y la sentencia que en una prueba semejante se basara, no podría escapar a la casación, a tal efecto, jurisprudencia de nuestra Excma. Corte Suprema ha señalado que “Para que tenga cabida el recurso de casación en el fondo por violación de las normas legales reguladoras de la prueba es menester que el fallo haya incurrido en un error o infracción de derecho en la aplicación de una ley relativa a la prueba, como acontecería por ejemplo, en los casos de haber dado admisión a probanzas que la ley repudia”(Véase sentencia C.S. Cas. Fondo, 6 de septiembre 1948).

 

La sentencia de primera instancia, que la sentencia de la Corte de Apelaciones  confirma y respecto de la cual recurro de casación en el fondo, señala en su Considerando Tercero que “Que los medios de prueba que preceden, legalmente apreciados, permiten tener por establecido en autos que una persona atribuyéndose la calidad de Psicóloga Titulada, ejerció actos propios de la profesión en la Unidad de Intervención en Crisis del Servicio Nacional de Menores, desde el año 1997 al 11 de junio de 2002”; sin embargo y como explicaré, ambas sentencias de primera y segunda instancia, consideraron medios de prueba que NO fueron apreciados legalmente y/o admitieron probanzas que la ley repudia, influyendo ello en forma directa en lo dispositivo del fallo, como se detalla a continuación:

 

a) Los testigos: La sentencia de primera instancia que confirma la Corte de Apelaciones cita para acreditar el ilícito en el Considerando Segundo numerales 17, 21, 28, 29, 30, 32 y 33, a los testigos Leticia Beatriz Rivas Soto, Loreto Ditzel Lacoa, Ana María Latorre Ardiles, Loreto Monserrat Martínez Oyarce, Daniela de los Ángeles González Durán, Dacia Danielle Egas Pourailly y Ana María Cerda Cristi, todos los cuales eran dependientes y de la exclusiva confianza de doña Delia Del Gatto Reyes, denunciada como cómplice en la presente causa, y por tanto, todos inhábiles para declarar como testigos, al tenor de lo dispuesto en el numeral 8º del artículo 460 del CPP, el que expresa “No son hábiles para declarar: 8º Los que, a juicio del tribunal, carezcan de la imparcialidad necesaria para declarar por tener en el proceso interés directo o indirecto”.

 

b) La confesión: La sentencia de primera instancia que confirma la Corte de Apelaciones, cita para acreditar el ilícito en los Considerandos Quinto y Sexto, la confesión de mi representada, señalando el tribunal “Que los dichos de la acusada RINA MARIA LEOPOLDA MONTT MARCHANT, constituyen una confesión judicial, prestada en los términos contemplados en el artículo 481 del Código de Procedimiento Penal, y que reúne los requisitos legales contemplados en la misma disposición, siendo por lo tanto un medio de prueba idóneo para acreditar su participación en la perpetración del hecho delictivo investigado perfectamente acorde al mérito del proceso”; a este respecto cabe señalar que contrariamente a lo que sostiene la Magistrado falladora, cuya sentencia confirma la Corte, la supuesta confesión de mi representada de modo alguno cumple con las exigencias establecidas en el Código de Procedimiento Penal, como paso a explicar a continuación:

 

b.1) Como cuestión previa, mi representada NUNCA prestó declaración ante la Juez de la causa que dictó sentencia en primera instancia; en efecto, la supuesta confesión fue obtenida de la causa Rol Nº 91-2004, del 33º Juzgado del Crimen de Santiago.

 

b.2) La supuesta confesión NUNCA fue prestada ante un Juez, toda vez que mi representada fue interrogada bajo ausencia de las más mínimas condiciones y garantías de un debido proceso, ello dado que en la supuesta confesión fue interrogada en dependencias del 33º Juzgado del Crimen de Santiago, por el Capitán Gonzalo Abelardo Alveal Antolucci, quien además no es funcionario judicial, y quien atribuyéndose facultades que no tenía, interrogó bajo diversas presiones a mi representada.  Prueba de ello, es copia de escrito que acompaño en otrosí, presentado por este abogado en la señalada causa, que rola a fojas 414 y 415, en donde solicitándose conocimiento del sumario, se da cuenta al tribunal de las graves irregularidades ocurridas en sus dependencias en el interrogatorio en donde supuestamente la Sra. Montt habría confesado.

 

b.3) Sin lugar a dudas, la supuesta confesión NO fue prestada libre y conscientemente, sino bajo presión y apremios psicológicos, lo que se desprende de lo señalado en el numeral anterior y de presentación que se hizo en aquella época al General Director de Carabineros, dando cuenta del grave actuar del Oficial antes individualizado, copia de la cual acompaño en otrosí.

 

b.4) La presunta confesión no fue prestada ante el Juez de la causa, y en el peor de los casos, si se considerara que se prestó ante la Magistrado Eleodora Domínguez, ésta se declaró incompetente, y por tanto malamente se cumple la condición 1ª del artículo 481 del CPP.

 

b.5) La supuesta confesión, que mi representada ni siquiera NUNCA pudo leer, en la causa Rol Nº 91-2004, del 33º Juzgado del Crimen de Santiago, en donde además insistentemente no se nos dio conocimiento del sumario, recién pudimos verla cuando tal causa fue sobreseída y archivada, ocasión en la cual, mi representada señala que pudo percatarse que su presunta confesión estaba adulterada.

 

En mérito de lo anterior, no se cumplen los requisitos legales establecidos en el artículo 481 del CPP, para considerar la supuesta confesión como un medio de prueba legal.

 

c) Prueba instrumental: La sentencia de primera instancia que confirma la Corte de Apelaciones, cita para acreditar el ilícito en el Considerando Segundo, numerales 6 y 7, diversos informes de evaluación de los años 2001 y 2002, realizados supuestamente por mi representada e informes psicosociales; al respecto cabe señalarse que tampoco tales instrumentos cumplen siquiera mínimamente los estándares exigidos por la ley, en efecto, primero que todo son copias de copias a las cuales les agregaron la leyenda “conforme con su original”, sin embargo, estas copias fueron extraídas del Tomo VI de la causa Rol Nº 91-2004, antes citada, que son simples fotocopias, sin embargo, en FORMA ABSOLUTAMENTE ILEGAL se les ha dado otro carácter y valor probatorio, lo que a todas luces resulta de la mayor gravedad. Asimismo, cuando el Capitán Alveal, antes citado, interrogó a mi representada y le consultó acerca de los supuestos informes, no le mostró el tenor de ninguno de ellos, violando con tal actuar lo dispuesto en el artículo 325 del CPP, norma que establece que se pondrán de manifiesto al inculpado todos los objetos que contribuyan a comprobar el cuerpo del delito a fin de que declare si los reconoce. 

En mérito de lo anterior, sin duda se han violado las leyes reguladoras de la prueba en materia penal y tal error de derecho ha influido en la dispositivo de la sentencia, debiendo tenerse presente además lo mencionado en el artículo 224 Nº 1º del Código Penal.

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