Tania Tamayo, periodista autora del libro “Caso Bombas, la explosión en la Fiscalía Sur”: “EL EX FISCAL PEÑA LLEVÓ A LA FISCALÍA SUR A SITUACIONES ILEGALES”

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Por Sergio Cárdenas R.

¿En qué consistió tu investigación y cuanto tiempo duró?

Consistió principalmente en trabajar con los protagonistas del caso, entrevistar a la mayoría de los imputados, a los abogados de la defensa y a una cantidad bien grande de fuentes en off desde el mismo Ministerio Público y la Fiscalía Sur. También pude entrevistar a reporteros de distintos medios, entre ellos tres del diario La Tercera, medio preponderante en el transcurso y desarrollo del caso por la publicación que hizo de documentos  privados de la investigación.  Finalmente pude  juntar una serie importante de antecedentes, documentos judiciales,  testimonios de los testigos sin rostro, y con ello armar esta historia que está, a mi modo de ver, llena de irregularidades en los procederes de  organismos del Estado.

¿Cuales fueron las primeras inconsistencias que descubriste sobre el caso bombas?

En que son infinitas y comienzan en el período en que el caso lo tenía el fiscal Armendáriz y el fiscal Francisco Jacir: como la declaración guiada que se le hizo al “Grillo”, Gustavo Fuentes Aliaga, (el joven que culpa a Francisco Solar y Candelaria Cortés-Monroy  y que luego se arrepiente); las interceptaciones telefónicas y de correo sin una previa autorización de un tribunal, o los informantes de Carabineros, gente que merecía muy poca credibilidad.

¿Y el fiscal Peña en ese entonces?

Luego que asume el Fiscal Peña, en junio del 2010, todo eso se profundiza, hay una serie de situaciones erráticas e incluso ilegales. De ahí en adelante, también,  el Ministro del Interior y los fiscales a cargo aparecen mediáticamente como los grandes triunfadores, hasta que meses después salen a la luz pública la baja calidad de las pruebas y lo poco creíble de los testigos protegidos. Y el 1 de junio de 2010, hace veinte días, son todos finalmente absueltos de la acusación de asociación ilícita terrorista y es la misma jueza quién interpela a la Fiscalía Sur por no haber sido prolija en sus intervenciones en el Juicio Oral y no haber contemplado otras líneas investigativas, abocándose solo a las casas okupa por lo que llamó un prejuicio.

¿Cómo crees que afectó a los imputados su reclusión en cárceles con máxima seguridad?

No sé, no es un tema que se haya conversado tan explícitamente en las entrevistas, yo sólo me dedique a escuchar sus historias. Me imagino que les debe haber afectado como a cualquiera de nosotros le afectaría ser internado ocho meses en el M.A.S. (Cárcel de Alta  Seguridad). Tenían dos horas de patio al día, celdas muy pequeñas con luz artificial las veinticuatro horas, estaban divididos por pisos y no podían comunicarse entre ellos.  Ahora claro, son, en general, gente muy inteligente y muy informada, que tiene una postura antisistémica  y por lo tanto,  una mirada distinta de la cárcel, los gendarmes y el Estado, por lo que me imagino que fue bastante dura la situación.  Recuerdo que me contaron que  a raíz de esta misma mirada antisistémica adoptaron en la cárcel un concepto llamado “cárcel combativa” que es, en resumidas cuentas, una actitud permanente de rebeldía dentro del recinto; no bajar nunca la cabeza, no aceptar las órdenes de los gendarmes, no cruzar las manos en la espalda como señal de respeto en la cuenta diaria, etc.

Además, hubo varias situaciones violentas que vivieron detenidos, y de ellas  la que más me llamó la atención, fue cómo un día los engañaron, diciéndoles que tenían visitas de sus abogados  y fueron llevados al primer piso y reducidos y golpeados. Luego, sin una autorización de parte de ellos, se les hizo un corte en el dedo índice para tomar una muestra de sangre con el objetivo de obtener ADN.  Luego se supo que todas las pruebas de ADN, relacionadas con los restos obtenidos en los bombazos, resultaron negativas.

¿Recibiste algún tipo de presión por realizar esta investigación?

No, sólo la presión interna de saber que estaba en un tema política y socialmente muy delicado, yo me sentí  a veces perseguida o más bien monitoreada, pero nunca pude comprobar nada, a veces sentía evidentemente mi teléfono celular con sonidos extraños o voces, pero no podría afirmarlo completamente y a lo mejor lo que me pasaba es que estaba inmersa en una historia llena de persecuciones e intercepciones telefónicas y eso me sugestionaba. Como te digo, no lo sé, pero si adopté con mis fuentes, sobre todo las del Ministerio Público, una cantidad grande de medidas de resguardo para ellos y para la información que me entregaban.

¿Qué información develaremos al leer tu libro?

El caso en todas sus aristas y todos los universos que contempla, principalmente el mundo okupa, y la historia oculta de la Fiscalía Sur, encabezada por el Fiscal Peña. Las malas prácticas que se ejercieron allí,  con sus mismos funcionarios y fiscales, por ejemplo.

Yo creo que el libro trata de contar la historia desde adentro. Habla de personas que no han salido con notoriedad en los medios de comunicación y se les involucró gratuitamente en el caso, como el caso del ciudadano Juan Linares quien fue tentado por la PDI para delatar a otras personas. O  las cartas del informante de gendarmería, apodado “el Cubano”, un ser de pasado delictual y al que todos los organismos, desde gendarmería, pasando por los tribunales, y hasta la fiscalía, prestaron oído, como si fuera una voz capacitada, y lo premiaron entregándole beneficios carcelarios. Esa era la clase de los testigos secretos. También hablo de un vecino de una casa ocupa que figura como informante de carabineros y mantiene más de cinco causas por delitos en el norte de Chile.

 

Editorial LOM lanza libro sobre Caso Bombas

La publicación, llamada Caso Bombas La explosión en la Fiscalía Sur, es una investigación realizada por la periodista Tania Tamayo y contiene un prólogo de Alejandra Matus (autora de El Libro Negro de la Justicia Chilena), e indaga hitos como las visitas del Ministro del Interior al fiscal a cargo, Alejandro Peña; las presiones a través de los medios; las interceptaciones telefónicas y de correos hechas de manera ilegal; los informantes de confianza de las policías y testigos sin rostro. Contempla, además, fuertes episodios de la prisión de los imputados que dejan al descubierto una serie de irregularidades que rodearon al Caso Bombas.

También relata el operativo del 14 de agosto y el recorrido de la Fiscalía Sur —desde su creación—, y de quien fuera por años su fiscal regional, hoy parte del Ministerio del Interior.

Tania Tamayo es titulada de la Universidad de Chile. Actualmente cursa el Magíster en Comunicación Política en la misma universidad. Trabajó seis años en The Clinic elaborando reportajes y la sección «Los 100 personajes menos influyentes de Chile». Ha colaborado en distintos medios de comunicación –con reportajes de investigación y columnas– como Revista Paula, Revista Rocinante, Panoramas News, CIPER y TVN.cl. Actualmente se desempeña como docente en la Escuela de Guiones de UNIACC y en los ramos «Taller de Reporteo» y «Crónica y Entrevista», de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. 

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