Presidente Correa alerta que opositores no buscan derogar la Ley de Herencias, “se trata de tumbar al gobierno”

Publicidad

manifestantes_0(Imagen de Micaela Ayala /ANDES)

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo este sábado que el proyecto de la Ley para la Redistribución de la Riqueza (Ley de Herencias), que ha sido utilizada como argumento por grupos de oposición para convocar a manifestaciones, “está bien estudiada” y alertó que ha sido un pretexto para intentar desestabilizar al gobierno.

“Que no les quede dudas, este fue un pretexto, lo tenían preparado (…) tenemos una conspiración en marcha (…) No se trata de derogar la ley de herencias, se trata de tumbar al gobierno nacional”, alertó desde Milán, Italia, desde donde emitió su informe semanal.

Correa señaló a activistas de oposición de haber llamado “abiertamente a los cuarteles” y sostuvo que cuentan con la complicidad descarada de los medios de comunicación que han transmitido continuamente las protestas en varias ciudades del país.

Llamó a los ciudadanos a estar atentos y dijo que van a defender el proyecto político de gobierno, la revolución ciudadana, con información.

El líder socialista mencionó que los detractores del gobierno han tergiversado el espíritu de la Ley que es promover la equidad interviniendo en la estructura familiar de las grandes empresas capitalistas y no a los pequeños emprendimientos.

El mandatario explicó que el proyecto de ley –que debe tramitar la Legislatura en un plazo de 30 días- afectará al menos del dos por ciento de ecuatorianos “que alguna vez en la vida recibirán una herencia”.

Sostuvo que la riqueza heredada, gratuitamente recibida, es una fuente de inequidad en América Latina.

El viernes, la comisión de Régimen Económico de la Legislatura, que analiza el proyecto legal, anunció que eliminará una de las dos tablas de cálculo del impuesto propuestas –la que contiene los porcentajes más altos-, destinada a herederos “indirectos”.

La tabla que quedará en firme para todos los casos -tanto para herederos directos (hijos, padres, abuelos) como para otros beneficiarios- será la que establece un impuesto de 2,5% para herencias entre 35.400 a 70.800 y que aumenta progresivamente, según rangos establecidos que varían según el techo y piso en cada rango.

El segundo segmento gravado será el que comprende herencias entre 70.800 y 141.600 con un porcentaje de 7,5%. El siguiente, es entre 141.600 y 283.200 con 17,5%; le siguen herencias entre 283.200 a 566.400, cuyo impuesto será 32,5%. Y el último segmento para herencias superiores a 566.400 con una tasa de 47,5%.

La tabla eliminada planteaba un impuesto de hasta el 77,5% para herencias superiores a 849.600 sobre el excedente aplicado al mínimo de ese rango (849.600).

El presidente Correa expuso que la intención de la Ley es la búsqueda de la distribución de la riqueza no de ingreso fiscal. “Sería torpe utilizar si quisieramos ganar plata utilizar el impuesto a la herencia. En los más países ricos donde sí se paga el impuesto a la herencia el promedio de recaudación es de 0,5% del PIB”.

Mezquina oposición al impuesto a las herencias

Por Gustavo Pérez Ramírez

El anuncio de una nueva tabla de impuesto a la herencia desató un tsunami de artículos de prensa y comentarios, varios calificándolo de confiscatorio, algunos dejando entrever el odio visceral al presidente Correa, como que fuera una invención suya en busca de recursos fiscales “para derrochar en inversiones públicas”. Y eso que apenas el viernes 5 de junio ingresó a la Asamblea Nacional el proyecto de Ley Orgánica para la Redistribución de la Riqueza.

Es mucha la tinta que correrá por parte de los enemigos de la Revolución Ciudadana contra una ley que no es recaudatoria sino redistributiva; que establece incentivos para la democratización del capital y que en el fondo trata de convertir el capitalismo anacrónico de empresas familiares, basado en un modelo de desarrollo aristocrático rentista, en ‘capitalismo moderno’ con empresas que acepten a sus trabajadores como accionistas.

Ante tanta confusión y mezquindad, el Presidente ha aclarado que el socialismo moderno reconoce al mercado. “Siempre habrá un segmento capitalista mercantil, pero al menos tengamos un capitalismo moderno con la democratización de la propiedad, de los medios de producción, no concentrados en menos del 2% de las familias”.

Y para que no queden dudas, dictaminó que ese impuesto “se podrá pagar a los trabajadores en acciones, para de esta manera democratizar la propiedad de los medios de producción”.

En su enlace sabatino hizo un detallado análisis con ejemplos pedagógicos, que desvirtúan las mentiras que han proliferado, y muestran que se trata de una ley constitucional basada en Montecristi, que aprobó en primer lugar una recuperación del Estado para obrar en favor del bien común, y una serie de leyes contra la cultura de la desigualdad, que caracteriza en general a los países de América Latina, como el continente más desigual. Una de ellas, la Ley para la Equidad Tributaria y las reformas del Código Tributario y de la Ley de Régimen Tributario Interno.

Es claro que la Ley de Herencias no va dirigida en lo más mínimo a la clase pobre, sino a los especuladores. El Ministro Coordinador de la Política Económica, afirma que “la norma no afecta a las clases populares, ni media, ni siquiera incide en la clase media alta”, y añade: “La Ley de Herencias está diseñada para el sector más alto de la sociedad, para el 0,1% más rico de la sociedad”. Y pagará muy poco proporcionalmente.

Por lo demás, hay que tener en cuenta que en Ecuador solo 3 de cada 100.000 ecuatorianos reciben por año una herencia mayor de 50.000 dólares.

Colofón:

Antes de seguir propagando, sin base en un análisis técnico, mentiras o suposiciones sobre lo devastadora que será la ley, ingrese a internet, haga clic en http://www.sri.gob.ec/web/guest/calculadora-herencias.
Es la Calculadora del Impuesto a la Herencia, que el SRI ha diseñado y puesto a disposición de todos los ciudadanos, para un cálculo real del monto del valor impuesto a la herencia. Verifique el suyo y relájese.

Es tarea de todos contribuir a crear una cultura de equidad, si queremos una sociedad justa. (O)

Fuente: www.eltelegrafo.com.ec

A defender las propiedades

Por Juan Paz y Miño

¡Qué resistencia han generado las clases adineradas del Ecuador al respecto de un nuevo esquema de impuestos en el país! De repente, los protagonistas de las noticias pasaron a ser una serie de banqueros, comerciantes, industriales o agricultores; dirigentes de las cámaras de la producción han puesto su grito en el cielo; entre las capas medias crece el temor; hay sectores populares que entran en dudas.

Episodios así no son nuevos en la historia. Los amos saltaron cuando el general y dictador José María Urbina abolió la esclavitud (1851). Decían que se atentaba contra la propiedad privada; pero quedaron tranquilos cuando el Estado indemnizó a los sufridos esclavistas. Otro general y dictador, Francisco Robles, al abolir el tributo de indios (1857), que llegó a sostener hasta una tercera parte de los ingresos fiscales, se topó con los hacendados, para quienes ello arruinaría los campos, quitaba “protección” a los indios y los volvía vagos.

Fue la Revolución Juliana (1925) la primera en crear el impuesto a las rentas, sobre ganancias del capital y hasta sobre herencias, lo que provocó el estallido de los ricos, que anunciaban la muerte de la empresa privada y la confiscación de los frutos del trabajo personal. También los julianos crearon el Banco Central (1927), que la oligarquía bancaria de Guayaquil atacó, pues “el oro de la Costa se quieren llevar los serranos”.

Cuando se dictó el Código del Trabajo (1938) otra vez los ricos se destaparon: aumentaría el desempleo, se atentaba contra la libertad de contratación, nos caería el “comunismo”. La dictadura pronorteamericana y anticomunista que dictó la Ley de Reforma Agraria (1964) fue acusada de “comunista” y los hacendados, acompañados por industriales, banqueros y comerciantes ligados familiar, social o políticamente a sus intereses, anunciaban la fuga de capitales, la ruina del país y la miseria y desprotección de los indios, que quedaban sin “huasipungos”.

La Constitución de 1945 fue atacada por “comunista; la de 1979, primera en aprobarse por referéndum, como “estatista” y también “comunista”: era un horror que esta Constitución consagrara un sector estatal de economía y que el petróleo lo controlara el Estado.

En la década de 1960 un tema central en la economía fue la redistribución de la riqueza, postulado eje de la Cepal. Estuvo claro el papel del impuesto a la renta para esa redistribución. También se discutía sobre la herencia, pues se sabía bien que era un mecanismo que, sobre todo, perpetúa el dominio de las clases adineradas. Y los estudios de entonces también advertían los límites al desarrollo que genera la empresa simplemente “familística”.

Y en el Ecuador actual, uno de los países que todavía ocupa los primeros lugares de inequidad en el mundo, parece que “todos” han tenido propiedades, que “todos” han creado alguna riqueza “con el sudor de su frente”, que “todos” quieren dejar algo a sus descendientes y que “todos” pagan sus impuestos. En el país quiere triunfar la ideología del dominador y “todos” se inclinan por defender a los ricos. (O)

Fuente: www.eltelegrafo.com.ec

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*