EL JUSTO HOMENAJE AL JUEZ DANIEL URRUTIA

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Daniel Urrutia Laubreaux, es un Juez de Garantía que ha honrado la confianza del país. En su cargo ha hecho carne el valor de la Justicia para los excluidos, para los más débiles,  aquellos que el sistema torna invisibles.

Al Juez Urrutia, le persiguen por hacer un llamado, en su tesis de post grado, al Poder Judicial a un mea culpa por su íntima complacencia con los horrores de la dictadura militar de 1973.

Tampoco le disculpan que haya absuelto a las víctimas de la usura cuando  76 de éstas, el 4 de septiembre de 2015,  protestaban en su desesperación, en las oficinas del banco Santander – organización criminal más conocido como SATÁN – DER,  sucursal ubicada en calle Bandera 140 – 150, de Santiago, llamada la Cueva de Alí Babá.  El Juez Urrutia las sobreseyó  considerando legítima la protesta social en contra de los abusos cometidos por  esos depredadores financieros cuyo negocio consiste en despojar de sus hogares a los más vulnerables.

No le perdonan que haya fiscalizado las cárceles,el 2006 y 2008, reconociendo en los detenidos a personas, muchas de las cuales no han sido condenadas. Los carceleros le prohibieron filmar a un condenado que denunciaba torturas y documentar en vídeo las miserables condiciones que debió describir en sus informes.

Los superiores que sancionaron la Juez Urrutia por sus visitas a las cárceles, mostraron un vergonzoso silencio cuando la corrupción y la negligencia quemaron vivos a 81 internos en  el presidio de San Miguel, el 8 de diciembre de 2010.

No le perdonan, además, que haya dispuesto medidas para el voto de los presos no inhabilitados.

Este Juez sabe que en las hacinadas cárceles chilenas se encuentran los que roban poco, los criminales pobres. Los que roban mucho o los criminales corporativos ricos aparecen en las páginas sociales de “El Mercurio” o de “La Segunda”, especialmente los responsables y beneficiados cívico militares de la masacre  y del latrocinio pinochetista.

El Juez Urrutia se preocupa de los presos pobres…los genocidas de lesa humanidad del resort de Punta Peuco  o los corruptos del caso Penta y SQM, tienen al Mercurio para que los defienda.

Mientras en el SENAME, asesinaban niños, sin responsables políticos o penales a la fecha, el Juez Urrutia, en un acto de humanidad,  ordenaba que los menores fueran trasladados a otras unidades para ser visitados por sus familiares.

Más de 7 sumarios en su contra por estos hechos,  ha debido asumir el magistrado.

Consultado el abogado de DDHH, Rubén Jerez , éste ha señalado que :

” Mientras el Juez Urrutia hace homenajes a la Justicia, otros  le hacen genuflexiones al Poder…la persecución que ha debido soportar el Juez Daniel Urrutia, es un castigo a la decencia”.

El Juez Urrutia, es un adelantado . La Corte Suprema, el 2010, por medio de su Fiscal, Sra. Mónica Maldonado, debió asumir la brutalidad que impera en las cárceles para los pobres que tenemos en Chile.

El 2013,  a 40 años del golpe de estado, ese máximo tribunal declaró su responsabilidad por omisión en los crímenes de la dictadura.

Ahora, en recientes fallos, la Corte Suprema ha reconocido el derecho de los presos a votar, si no se encuentran privados de sus derechos políticos.Sentencias de 2 de febrero de 2017, rol: N° 87.743-2016 y rol: N° 87.748-2016.

Sobre lo expuesto, el Presidente de la Asociación de Magistrados, Álvaro Flores Monardes, señala en un artículo de 7 de febrero de 2017, en el medio El Mostrador :

Por estos días, la Corte Suprema chilena ha reconocido el derecho a sufragio de personas privadas de libertad que no han perdido sus derechos políticos y el deber de los órganos estatales de disponer las condiciones para garantizar su ejercicio, en el marco de la resistencia del Servel y Gendarmería, que por muchos años vienen anteponiendo consideraciones fundamentalmente utilitaristas para no materializarlo.”

“Antes que el Máximo Tribunal en Chile, mucho antes, el juez Daniel Urrutia declaró ese derecho y –en un acto no inhabitual– la resolución no solo fue revocada, sino que el magistrado fue sancionado por su Corte. Una consecuencia que solo es posible en nuestro país por las potestades disciplinarias amenazantes de que disponen las cortes chilenas y que constituyen un grave atentado a la independencia judicial.”

“En otro caso, antes del incendio del penal de San Miguel, el juez Urrutia ya había sido sancionado también, cuando en una “visita de cárcel”, ejerciendo una función legalmente prevista, intentó registrar en video las miserables e inhumanas condiciones en que habitan los presos. Años más tarde, la propia Corte Suprema denunciaría el incumplimiento del Estado de condiciones mínimas de privación de libertad, a la luz de los tratados internacionales y asumiría casi como “política” regular esa denuncia. Pero la sanción a Urrutia no fue revocada.”

“En el caso de la visita de cárcel, los órganos afectados –movilizados para impedir el control jurisdiccional, sabedores de los efectos intimidantes de la amenaza disciplinaria– acusaron al juez Urrutia, encontrando terreno fértil en las cortes inquisitoriales, compelidas por el peso de la noche. Cortes incomprensiblemente confundidas aún, entre el rol esencial que les cabe en la protección de los derechos de los individuos y el absurdo y anacrónico papel de intendentes de lo doméstico, juzgadores sin debido proceso.”

Magistrado Urrutia, usted no está solo…los humildes de Chiapas le saludan.

 

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