EL ESTADO DE CHILE MATA A SUS ESTUDIANTES CON COMIDA CHATARRA

Publicidad

La corrupción pública en  Chile,es abiertamente criminal al perseguir el aumento de los adictos a venenos silenciosos como el  sodio, azúcar y grasas. Con ello le llena los bolsillos a los homicidas.

Las cifras del escándalo : 21 mil millones de pesos, – más de 30 millones de dólares-, gastó el Estado el 2016 en comida chatarra  por medio de becas de alimentación (BAES) que otorga la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) a 482 mil estudiantes de educación superior. Esta cantidad representó el 13% del presupuesto total del programa que financia la Junaeb.

Las mayores empresas beneficiadas con el envenenamiento sistemático e intencional de nuestra población, gracias al financiamiento del Estado, son McDonald’s ,Telepizza y Doggis . Esta última es de propiedad, en un 75%,  de Carlyle Group, un fondo de inversión norteamericano que es el más grande del mundo.

El riesgo del consumo de comida rápida en las estudiantes jóvenes redunda, además, en la transmisibilidad de la adicción a sus futuros hijos.

Las embarazadas que consumen comida “chatarra” traspasan éste hábito alimenticio a su bebé.

Ese fue el resultado de una investigación aparecida en la revista FASEB Journal.

La dieta materna induciría sobre el circuito de señalización de opiáceos en el cerebro del bebé en gestación, afirman los investigadores.

Por eso, los recién nacidos responderían menos a los opiáceos, liberados naturalmente al consumir productos altos en azúcar y grasas.

La tolerancia a la comida chatarra implicaría consumir más de ésta, generando una adicción que acarrearía obesidad y problemas metabólicos. Luego, riesgos cardiovasculares y otros.

Los experimentos se hicieron con ratas, pero sus resultados no debieran variar aplicados a seres humanos, sostienen los autores de la investigación.

Según el director del laboratorio de Nutrición y Genómica del USDA-Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad de Tufts (Estados Unidos), José María Ordovás, “la alimentación de la madre durante el embarazo ‘educa’ las papilas gustativas del feto a través del líquido amniótico. Por ejemplo, si la madre tiene una dieta rica en frutas y vegetales, el bebé aceptará más rápidamente estos alimentos cuando empiezan a ser introducidos en su dieta sólida”, afirmó en un artículo publicado por el periódico español El Mundo.

Lo invitamos a ver el siguiente vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=QagfGHXwSD0

El incesto de la comida chatarra y la ciencia generan una epidemia de obesidad en Chile

La industria transnacional de alimentos y bebidas no solo ejerce un fuerte lobby ante los gobiernos para bloquear las políticas públicas de salud orientadas a combatir la obesidad, de la cual son directos responsables, sino que además financian a expertos, sociedades médicas y científicas con el propósito de generar dudas sobre la evidencia que existe respecto de los daños a la salud que provoca el consumo de sus productos. Un escandaloso conflicto de interés a escala mundial que este año se destapó en Chile con la denuncia de que la Sociedad Chilena de Pediatría, encargada de velar por la salud de niños y niñas, recibía dineros de la transnacional Coca-Cola.

Alejandro Calvillo, director general de El Poder del Consumidor de México, conoce de cerca las tácticas de esta industria para socavar cualquier intento de regulación que consideren podría afectar su lucrativo negocio:

“La industria está presionando con variadas estrategias para generar dudas sobre la evidencia científica respecto al daño a la salud que provocan sus productos ultraprocesados. El mayor patrocinador de muchos organismos y entidades de nutrición en todo el mundo es la industria. El uso de la ciencia al servicio del interés privado sirve para engañar a la población, además de atacar y contradecir a la ciencia que privilegia el interés público.”
“Asimismo, financian campañas políticas y contratan agencias de relaciones públicas para inundar los medios de comunicación con sus mensajes que tienden a crear una impresión errónea sobre las causas de la epidemia de obesidad y desacreditar el impacto de las medidas regulatorias, como el etiquetado de alimentos, alza de impuestos y prohibición de publicidad, entre otras. Usan la denominada ‘puerta giratoria’, en que funcionarios que han servido a sus intereses pasan a ocupar puesto claves en el gobierno. Sus estrategias tienen mucha similitud con las tácticas empleadas por la industria tabacalera. También intentan influir en los Ministerios de Economía, que defienden más los intereses de las grandes corporaciones que la salud pública. Esto va generando un ambiente difícil para impulsar políticas públicas”.
El sector de las bebidas azucaradas está inmerso en un escándalo desde que el diario estadounidense The New York Times revelara, en agosto de 2015, que Coca-Cola donó 1,5 millones de dólares para la creación del Global Energy Balance Network, formado por un grupo de científicos que intentaba devaluar la responsabilidad de las gaseosas en la epidemia mundial de obesidad, atribuyéndola a la falta de ejercicio físico. El proyecto se desmanteló tras conocerse la procedencia de su financiamiento.

Se puede revisar la entrevista completa en  “Punto Final”, edición Nº 853, 10 de junio 2016.

http://www.radiodelmar.cl/2016/08/el-incesto-de-la-comida-chatarra-y-la-ciencia-generan-una-epidemia-de-obesidad-en-chile/#

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*