LA TRANSFORMACIÓN DE SOCIALISTA EN SOCIO – LISTO : LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA POLÍTICA CHILENA

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CHILE NO PUEDE DARLE LECCIONES A VENEZUELA. Una ejemplo a contar – El caso de Jaime Estévez: 

Gracias a la ley que ampara el secreto bancario, no se conocen los detalles de la operación mediante la cual BancoEstado mientras  era presidente del directorio, le prestó US$ 120 millones al grupo Luksic para comprar el Banco de Chile. Desde que salió del gobierno, el ex ministro ha observado el ocaso de la Concertación, desde el directorio de importantes empresas, incluido por supuesto el banco de la Teletón y la sociedad anónima que controla el equipo de la franja.

Jaime Estévez vivió el exilio en México, y como asesor tuvo acceso al círculo más cercano del presidente Luis Echeverría, (1970-1976) quién estando en confianza  confesaba su receta para mantenerse vigente: “No hay que pensar que los enemigos son pendejos, uno tiene que parecer pendejo. Pero lo importante  es no ser pendejo”, decía en lenguaje directo y vulgar (en chileno podría ser aweonao) uno de los “próceres” del PRI mexicano, que recibió a otros  militantes del MAPU como Juan Gabriel Valdés y José Miguel Insulza.Estévez por cierto ha seguido la máxima. Economista de la Universidad de Chile, desde que dejó la política activa, en 2005 como ministro de Lagos, ha sido invitado como director de importantes empresas, como Endesa y el Banco de Chile, donde labora actualmente.

Negociados y delitos en el Fútbol

Jaime Estévez  y su compleja posición.

El ex presidente de Cruzados SADP, entidad que administra al club Universidad Católica, lideró una auditoría a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), luego de que estallara la investigación desde la fiscalía de EE.UU. por los delitos de soborno y corrupción en la FIFA y que salpicaron a las federaciones sudamericanas, siendo Sergio Jadue, el presidente de la federación chilena,  uno de los principales afectados.

Tras concluir la investigación, Estévez señaló el 25 de septiembre que las cuentas de Jadue en la ANFP estaban “ordenadas y son claras. Estamos satisfechos con la revisión de su situación personal”.

En la misma ocasión, el ex timonel de la UC detalló a la prensa que estaban colaborando con la justicia norteamericana y que tenía “la satisfacción que hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance”.

Luego de que la nueva administración del fútbol local encargara una auditoría forense a Deloitte, las conclusiones fueron devastadoras.

“Organización para delinquir”

Arturo Salah, presidente de la ANFP, señaló que “aquí hubo una organización para delinquir y defraudar”.

Entre las conclusiones más destacadas de la consultora, y donde al parecer Estévez hizo vista gorda, se detalla que hay más de $3.870 millones que fueron emitidos como préstamos “discrecionales” a los clubes del fútbol chileno, de los cuales solo el 64% fue cobrado por los clubes y 36% no está justificado (1.402 millones).

Otra de las irregularidades es que Jadue gastó más de 400 millones de pesos de la ANFP entre viajes y abogados para su defensa ante la justicia estadounidense por el escándalo FIFA.

Siguiendo con la confusión que tenía Jadue entre su billetera y la de la ANFP, pagó $215 millones con dinero de la ANFP a un arquitecto para construir su casa en Huechuraba.

También se encontraron contratos por $50 millones para asesorías de marketing realizadas por una empresa sin identificar, de las cuales no se encontraron registros.

Cercanía de Estévez con grupo Luksic

Jaime Estévez (PS) es hoy uno de los directores de Banco de Chile, y ha forjado una estrecha relación con el grupo Luksic, controladores de dicha institución.

El economista de la Universidad de Chile, quien también ocupara un escaño en la Cámara de Diputados entre el 90 y el 98 (de la cual fue presidente entre 95-96), asumió como presidente de BancoEstado en el 2000, con la llegada de Ricardo Lagos a la Presidencia de la República.

Entre 2005 y 2006 asumió como ministro de Obras Públicas y, tras salir del gobierno, se incorporó como miembro del directorio del Banco de Chile, cargo en el que se mantiene desde entonces.

A fines de 2000, BancoEstado prestó US$ 120 millones a Quiñenco, la matriz del grupo Luksic, para comprar el 51% del Banco de Chile, una parte de los US$ 541 millones que costó la operación en total.

Para quienes conocen su trayectoria este pragmatismo no es nada nuevo: “Cuando estuvo en el MAPU, fue de los que decidió fríamente pasarse al PS para usarlo como plataforma de poder, junto a Correa, Insulza y Gazmuri, a fines de los ’80. Ahora, sabe que su lugar para influir ya no está en la política sino en los negocios y en sus buenas relaciones con el empresariado”, dice un militante socialista.

“Con los empresarios hacemos negocios, vemos sus balances y les cobramos, pero con los pobres no. Hay cien comunas donde nadie más va y nosotros tenemos que estar en todo el país. El Banco del Estado va a competir y vamos a tratar de estar en todos los grandes negocios”.  Fueron los argumentos de Estévez para justificar la transacción, cuando la opinión pública y un grupo de parlamentarios DC quisieron saber detalles de la operación. Pero  se negó amablemente a entregarlos, amparado en la ley de bancos, que lo prohíbe.

Esa es la principal razón para el silencio sobre este préstamo. Pero también que Andrónico Luksic lidera el grupo económico con más alto patrimonio en Chile y como tal, hace tiempo que está entre los que aportan dinero en las campañas políticas. Sin mencionar el caso CAVAL.

Estévez lo sabe  como economista y encargado territorial de la campaña que llevó hasta La Moneda a Ricardo Lagos, en 1999.

El contrato de Transantiago

Precisamente Lagos lo llama a ponerse el casco, salir de BancoEstado y asumir el Ministerio de Obras Públicas, en enero de 2005. Justo el último año en el que se terminó de trazar el plan Transantiago.

Entre los contratos que Jaime Estévez firmó como ministro, estuvo el suscrito con el Administrador Financiero del Transantiago (AFT) en cuya propiedad el Banco de Chile tiene el 20%.

René Cortázar, el ministro que lo habría sucedido , supuestamente,  para solucionar los problemas del plan de Transporte, no tardó en criticar las condiciones de este contrato y una de sus tareas fue intentar modificarlo.

Pero Estévez ya estaba lejos del gobierno. Primero como director de AFP Provida, perteneciente a los españoles de BBVA y luego en Endesa, en representación de la administradora de fondos. Además, desde 2007 a la fecha es director del Banco de Chile, el banco de los Luksic, segundo en tamaño después del Santander.

El socialista pragmático: EL SOCIO – LISTO 

Jaime Estévez, antiguo hincha del equipo de la franja, entró en 2009 al primer directorio de Cruzados S.A.D.P. que se encargó de sacar el club a la bolsa. En ese directorio se sentó junto a otros hinchas, de sensibilidad política distinta a la suya como Luis Larraín Arroyo de Libertad y Desarrollo, y  los  ministros del pasado gobierno de Piñera, Felipe Larraín y Alfredo Moreno.

Estos últimos, salieron para integrarse al gobierno de Piñera y Estévez se quedó; fue  elegido como Presidente del Directorio y en ese rol salió a enfrentar en su estilo conciliador, las fuertes críticas a la institución por la actitud “clasista” hacia los hinchas de Colo-Colo.

“El argumento de la discriminación ‘es una afirmación superficial, porque basta con mirar a nuestra barra, que tiene la misma composición social que la de ellos. Aquí viene gente de Puente Alto, de La Pintana, de Renca, de Cerro Navia, de Recoleta, de todas partes, sólo que somos de Católica”, dijo.

Antes, Estévez, contra todo lo que argumentaba su sector político, estuvo en el bloque de la ANFP que sacó a Marcelo Bielsa, lo que también le costó críticas desde su partido.

Para quienes conocen su trayectoria este pragmatismo no es nada nuevo: “Cuando estuvo en el MAPU, fue de los que decidió fríamente pasarse al PS para usarlo como plataforma de poder, junto a Correa, Insulza y Gazmuri, a fines de los ’80. Ahora, sabe que su lugar para influir ya no está en la política sino en los negocios y en sus buenas relaciones con el empresariado”, dice un militante socialista.

Por eso, la sanción aplicada por el Tribunal Supremo parece más un “saludo a la bandera” que una sanción muy dolorosa. Sobre todo porque, como dicen en el partido, “jurídicamente es medio complicado configurar de manera precisa su falta. Por eso es que muchos estaban por condenar públicamente su actitud discriminatoria, pero no pasarlo al Tribunal Supremo. El problema que se genera es otro: se le castiga por el fútbol pero no por ser director de una empresa regulada apenas salido del gobierno”, afirman  refiriéndose a su lugar en Endesa.

No podía ser de otra manera, con el Partido Socialista invirtiendo su patrimonio en acciones y bonos de SQM, empresa salitrera usurpada al Estado por Pinochet y traspasada a su yerno Julio Ponce L, actualmente investigada criminalmente por sus aportes a la corrupción de la política chilena.

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