MADRE DE JOVEN ASESINADO SE QUERELLA CONTRA FISCAL REGIONAL MARCOS EMILFORK

Publicidad

Por Patrico Mery

La Sra. Eliana Manquemilla, madre de Claudio Manquemilla, joven asesinado el 6 de julio de 2011, en la localidad de Chonchi, Chiloé, acaba de querellarse en contra del Fiscal Regional de Puerto Montt,  Marcos Emilfork.

El persecutor es imputado de obstruir la investigación del asesinato de su hijo.

La acción interpuesta, en el Juzgado de Garantía de Castro, se sustenta en que los fiscales a cargo de la investigación del crimen, Karen Rosas, Jaime Rojas y Jorge Raddatz,  habrían reconocido ante Marcos Emilfork, que no denunciaron ni investigaron la coartada de los homicidas consistente en un supuesto accidente de tránsito que dejó daños a la propiedad fiscal y particular, ocurrido el mismo día que desapareció Claudio Manquemilla, cuyo cuerpo sin vida fue rescatado de las aguas del canal Yal, sector de Teupa, el 17 de julio de 2011.

En ese supuesto accidente de tránsito, los autores se encuentran confesos de la conducción en estado de ebriedad quedando acreditado, además, por la propia declaración de Juan Barría Vargas, que se obstruyó la investigación cuando éste alteró el sitio del suceso al retirar su camioneta, sin denunciar el hecho a la policía, llevando a los partícipes a sus hogares, menos a Claudio Manquemilla, cerca de la medianoche del día fatal.

Se le reprocha a Emilfork no haber formalizado a los policías que intervinieron en la falsificación de las declaraciones de los buzos que encontraron el cuerpo del occiso.  Los carabineros de la SIP de Castro, dirigidos por José Teodoro Pinochet Pereira, declararon en la investigación de Emilfork,  haber cometido una grave irregularidad: que tomaron, de manera grupal, simultánea y colectiva, los testimonios de los tres buzos, de apellidos Manchuqueo, Godoy y Miranda,  para asegurarse que no existieran contradicciones en sus versiones. Es más, estos funcionarios redactaron, con términos policiales, los partes correspondientes efectuando el respectivo copy paste, con el mismo formato.

La Sra. Elena, denuncia adicionalmente a Emilfork por el delito de denegación de servicio dados sus reiterados intentos destinados a sobreseer definitivamente la investigación, a espaldas de la afectada. Nunca la ha citado previamente para comunicarle su decisión de terminar el juicio, como manda el artículo 78 del Código Procesal Penal.

La comunidad de Chonchi, que respalda a la madre de Claudio, no se explica como la fiscal Karen Rosas pudo mentir tanto en la investigación de Emilfork señalando que ella estaba atenta a las diligencias de la segunda reconstitución de escena, si toda la población del sector de Teupa pudo presenciar que la persecutora se encontraba a más de 50 metros de los partícipes de los hechos cuando estos explicaban lo inexplicable, sin que escuchara o registrara ninguna de sus  declaraciones ni los interrogara personalmente. Esta denuncia, del mal actuar de la fiscal, fue transmitida radialmente, y en directo, por el valiente reportero local, Eduardo ” Lalo” Godoy.

Emilfork, es acusado por los dirigentes comunitarios por no haber efectuado careos entre la Sra. Elena, en su calidad de querellante, con las versiones de Karen Rozas y los otros fiscales. Tampoco ordenó contrastar las afirmaciones de los persecutores, confrontándolas con los cuestionamientos efectuados tanto por el perito, Jaime Brieba, como por el dirigente social, Miguel Loncón , así como por la pareja de Claudio Manquemilla, Makarena Águila Macías. Esta última, le hizo presente a Emilfork la responsabilidad del fiscal Raddatz en la destrucción y ocultamiento de evidencias. Ella, en sus declaraciones, se refiere a la existencia de un bote cercano, ubicado frente al lugar en donde se encontraron las ropas de su novio y que nunca se incautó o perició. Reclamó, a su vez,  que la autopsia de los restos haya durado menos de un día, así como de la adulteración de los registros de las llamadas y la manipulación del celular de Claudio por parte de carabineros de la SIP de Castro.

Emilfork, pretende ser inteligente y capaz. En ese entendido se le encomendó la investigación de los crímenes de menores en el SENAME. Pero esa inteligencia no le ha permitido inferir la anormalidad de las versiones entregadas por quien es sindicado como el principal responsable.

Juan Barría Vargas, declara no haber llevado a Claudio Manquemilla a su casa después del aparente accidente de tránsito del 6 de julio de 2011. Sin embargo, cual milagro de noche buena, le sobrevino repentinamente un ataque de humanidad y de justicia, y concurrió, al día siguiente, ante la autoridad marítima para hacer una denuncia por presunta desgracia en favor de Claudio.

A Emilfork, insistimos, no le llama la atención que Barría no realizara la denuncia de presunta desgracia ante Carabineros. Eso era lo esperable. En efecto, según declaraciones de los demás partícipes, Barría Vargas vio por última vez a Claudio en tierra, sector Teupa. Sin explicación aparente, Barría se tomó la sospechosa molestia de hacer la denuncia ante la Armada. Qué casualidad que el cuerpo del joven se haya encontrado días después en un lago, que es territorio marítimo. Qué visionario fue Barría Vargas en anticiparse en denunciar la desaparición de Claudio en la Armada y no en Carabineros. Otra causalidad no menor: uno de los botes del mentado Barría Vargas encontró el cadáver en las profundidades lacustres al primer día de salida. Qué eficiencia, y en menos de dos horas, como lo dijo, muy suelto de cuerpo, el buzo, Erasmo Godoy Godoy, a la Sipolcar de Llanquihue, en declaración efectuada el 4 de agosto de 2016. Los vecinos, en cambio, llevaban más de diez días buscando los rastros de Claudio sin resultados.Quizás, por la sorprendente eficacia de los buzos es que sus testimonios, recogidos por la SIP de Castro, debían ser absolutamente coincidentes.

Tampoco le pareció extraño al Fiscal Regional, que Barría Vargas tratara de desvincularse laboralmente de Claudio Manquemilla, señalando que éste le trabajaba a un contratista suyo, Víctor Gamín Aguilar, testigo que desmintió tal versión al señalar que Claudio, al igual que él, eran simples trabajadores al servicio de Barría.

La organización MADRES POR LA JUSTICIA, dirigida por las Sras. Teresa Cornejo y Sandra Barría, estiman que la conciencia chilota será movilizada para juntar firmas destinadas a denunciar, al Estado de Chile,  ante la comunidad internacional por estos evidentes atropellos. Esperan dirigir públicas acusaciones por medio de algunas embajadas residentes en el país.

La justicia chilena, salvo honrosas excepciones, es ciega, sorda y muda para los dolores del humilde. Como una meretriz solo cae rendida frente al poderoso. A pesar de ello, las argucias de algunos fiscales citadinos no podrán extirpar el profundo sentido de justicia arraigado en los corazones libres que habitan en la misteriosa Isla de Chiloé.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*