ALERTA EN KENYA: PROTESTAS Y POSIBLES MASACRES POST ELECTORALES

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Por Antonio Paneque
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La inconformidad contra el nuevo gobier­no de Kenya, luego de cinco meses de proceso electoral, se mantiene actualmente con inusuales actos de intransigencia como la persistencia del líder opositor Raila Odinga de juramentarse como presidente, sin apoyo oficial, pero amparado en la acusación de su­puestas irregularidades.

El político, descontento con los comicios ganados el 26 de octubre por el presidente Uhuru Kenyatta, reaccionó así tras el impac­to de una decisión del Tribunal Supremo sin precedentes en el país y en África, al anular la primera votación del proceso, bajo alega­ciones de fraude en el conteo digital de los votos.

Otro tanto puede afirmarse respecto al segundo sufragio de este proceso en octu­bre, ordenado por esa Corte a la Comisión Electoral Independiente y de Fronteras (CEIF), y que el propio Odinga y su oposito­ra Súper Alianza Nacional se encargaron de boicotear con su ausencia, lo que dejó a Ken­yatta sin contrincante en los sufragios que lo dieron como triunfador.

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La escalada de acciones opositoras, que comprenden protestas cuya represión por el gobierno acumula desde agosto un centenar de muertos, involucra ahora a la Asamblea Nacional, donde 46 diputados firmaron el 16 de enero una declaración de apoyo a las juramentaciones paralelas de Odin­ga y de su aliado Kalonzo Musyoka, previstas para el 30 de enero.

Según medios de prensa como el periódico Standard Media, la alianza opositora espera sumar el respaldo de unos 100 legisladores para presentar al primero como presidente del país y al segundo como diputado, mediante una maniobra que sus seguidores con­sideran válida, según la Constitución vigente (2010).

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Los partidarios de Odinga y sus aliados en el Legislativo estiman que la CEIF incumplió la orden del Tribunal Supremo de abrir sus servidores para mostrar los resultados exactos y defi­nitivos de las elecciones del 8 de agos­to, cuyas presuntas violaciones fueron denunciadas por Odinga y su partido y causaron la conocida ilegalización de las elecciones por la máxima corte nacional.

Según la oposición, si el ente comicial hubiera actuado de conformidad con lo dis­puesto por el Tribunal Supremo, los propios resultados de la consulta habrían demostra­do que una segunda votación en octubre era innecesaria.

A ello se añaden las acusaciones por amenazas y agresiones perpetradas por el bando oficialista, el cual habría advertido a Odinga sobre el riesgo de una sentencia a muerte por traición, si en definitiva decide juramentarse.

La alianza opositora denunció el pasado 4 de diciembre la desaparición de uno de sus principales líderes, David Ndii, tras su arresto en la región suroriental de Kwale, mientras la policía encontró el cadáver del director de tecnologías de la información y comunica­ción de la CEIF, Chris Musando, pocos días antes de las elecciones del 8 de agosto.

El estudioso del Instituto Sudafricano para Asuntos Internacionales Yarik Turians­kyi declaró que en el contexto africano:

”es muy raro ver un fallo judicial contra alguien en el poder, incluso cuando los procesos son más o menos libres y justos. La maquinaria del Estado tiende usualmente a favorecer a quien lleva las riendas y a fallar en contra de la oposición“.

Resultado de imagen para PROTESTAS EN KENYA

Imagen relacionadaMientras tanto, gobiernos y organismos internacionales reaccionan cada vez más ante esos hechos y comparten los crecientes temores ante la posibilidad de una masacre postelectoral como la que en 2007 causó 1.200 muertos.

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