Felicitan los 60 años de Radio Rebelde

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La Habana, 24 feb (PL) El presidente de Cuba, Raúl Castro, felicitó  a la emisora Radio Rebelde al cumplirse el 60 aniversario de su salida al aire.

‘Sé que este aniversario reafirma el compromiso y la motivación de ustedes para continuar defendiendo la Revolución, dentro y más allá de nuestras fronteras, con profesionalidad, talento, y el arma infalible de la verdad’, subrayó el mandatario en una misiva dada a conocer en la emisión nocturna del Noticiero Nacional de Televisión.

‘Como cada compatriota, estoy seguro de que el histórico ¡Aquí Radio Rebelde! continuará acompañando al pueblo cubano en todas sus batallas’, expresó el dirigente.

La emisora Radio Rebelde fue fundada el 24 de febrero de 1958, por el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, en Altos de Conrado, en la Sierra Maestra.

 “Por lo a mí me respecta, el más preciado de todos los pagos que he recibido es el derecho de pertenecer al pueblo cubano, un derecho que no tiene equivalente en pesos o centavos”, declaró el revolucionario eterno que puso su vida a disposición de la independencia de la isla y de la dignidad y liberación de los pueblos del mundo.

Pelencho: El campesino de la Sierra Maestra que escuchó la primera trasmisión de Radio Rebelde

Pelencho fue el único campesino de la Sierra Maestra que escuchó la primera trasmisión de prueba de la emisora Radio Rebelde.

Fue el 24 de febrero de 1958 en la zona La Mesa.

En los Pasajes de la Guerra Revolucionaria, el Che destaca sobre las primeras trasmisiones de la emisora Radio Rebelde que:

«se realizaron en los días de febrero de 1958, y los únicos oyentes fueron Pelencho, un campesino cuyo bohío estaba situado en la loma de enfrente a la planta, y Fidel, que estaba de visita en nuestro campamento».

En la loma de La Botella, a unos 36 kilómetros de las Minas de Bueycito, vivía Pelencho con su familia en un bohío. A finales de la década del 50 llegó a la Sierra Maestra procedente de Las Villas en busca de un pedazo de tierra para asegurar la subsistencia familiar.

Aunque se llama Rafael Ruiz Pérez, a este villareño nacido en Ranchuelo, desde pequeño le conocen como Pelencho.

«Aquella primera vez que trasmitió Radio Rebelde —relata Pelencho— el Che me dio un radio portátil pequeño para que escuchara lo que se iba a trasmitir».

«El Che estaba en el Alto de Conrado, donde se había instalado la planta trasmisora, cuyos equipos ayudé a subir a la loma, y adonde llevé a los locutores Ricardo Martínez y Orestes Valera.

«Esa tarde el Che me dijo que fuera para mi casa, que estaba en la loma de enfrente del Alto de Conrado, y a donde se llegaba después de pasar una cañada, para que luego le dijera lo que había escuchado.

«A eso de las cinco de la tarde oigo por la radio una voz que decía: ¡Aquí, Radio Rebelde!, e inmediatamente comienza a hablar de la lucha insurreccional en la Sierra Maestra contra la tiranía batistiana, y a exhortar al pueblo a combatir la opresión tiránica; recuerdo que la trasmisión se iba y volvía pero se escuchó bien durante casi una hora, y aquello me emocionó tanto que el corazón me palpitaba fuerte como si tuviera un tambor dentro del pecho».

«Cuando terminó la trasmisión voy hacia el Alto de Conrado bajo un aguacero a ver al Che, y en el camino me encuentro a Ciro Redondo, quien me pregunta si había escuchado bien, entonces le respondo que sí, y le digo todo lo que había oído y él me dice que eso era lo que se trasmitió, y partimos juntos a ver al Che a quien le cuento lo mismo, y recuerdo que se alegró mucho y que me regaló el radio para que mis hijos y la señora pudieran escuchar los programas radiales, y, además, se preocupó porque me había mojado con la lluvia».

Rafael Ruíz Pérez (Pelencho) fue el único campesino de la Sierra Mestra que escuchó la primera trasmisión de prueba de Radio Rebelde. Foto: Archivo

«En abril de 1957 fue trasladada la planta trasmisora hacia La Plata, donde estaba la comandancia del Ejército Rebelde, y yo seguí escuchando las trasmisiones de Radio Rebelde en el radio que me regaló el Che».

Después del ataque victorioso de la guerrilla al cuartel de El Uvero, Pelencho comenzó a prestar ayuda al Ejército Rebelde. Estando en su parcela de tierra en la loma de La Botella, los guerrilleros encabezados por Fidel pasan por aquí, y le preguntan el rumbo más rápido y seguro hacia el Pico Turquino. El se ofreció como práctico, y condujo la columna, guerrillera a través de una senda oculta entre pinares hasta la casa de Leo nardo Torres, ubicada en la zona de Las Leches.

«Unas semanas después —afirma Pelencho— me fui a Pinalito porque tuve conocimiento que aquí estaban los guerrilleros heridos del combate de El Uvero con el Che, y yo estaba decidido a incorporarme a la guerrilla. Cuando vi al Che por primera vez él estaba con Juan Almeida, y al decirle que quería incorporarme a la guerrilla cuanto antes, me contestó que no me apurara y que ya habría oportunidad; entonces me pidió ir a un lugar oculto donde refugiarse, y los llevé a la finca de Polo Torres en la Pata de la Mesa».

En julio de 1957 se constituyó la Columna No. 4 bajo el mando del Che, que es ascendido a Comandante del Ejército Rebelde. Pelencho se encuentra nuevamente con el Che antes del ataque a Bueycito, y le reitera al jefe guerrillero su decisión de incorporarse a la lucha armada. Entonces el Che le explica la necesidad de la guerrilla de contar con mensajeros y abastecedores entre los campesinos serranos, y Pelencho se convierte en un valioso enlace, y, también participa activamente en el abastecimiento a los campesinos guerrilleros.

«En diciembre de 1957 —recuerda Pelencho— el Che me orientó ver al campesino Escudero, quien enviaba armamentos, medicinas y comida desde San Pablo del Yao a El Hombrito, éste me entrega una mochila con medicinas, y cuando voy camino del campamento guerrillero me sorprenden los guardias batistianos quienes me disparan sin preguntarme nada, en un hilito me salvé porque me tiré por una pendiente, y escapé ileso».

La soldadesca batistiana cometió innumerables e infames crímenes para aterrorizar al campesinado serrano que desde el desembarco del yate Granma dio su valiosa ayuda al Ejército Rebelde.

Pelencho recuerda que cuando Sánchez Mosquera comenzó a asesinar campesinos en la Sierra Maestra, el Che le dijo que «la guerrilla empieza a ganar la guerra porque por cada asesinato de campesinos se levantan en armas otros campesinos, y aumenta el número de los que ayudan a los rebeldes».

Al triunfo de la Revolución, Pelencho se trasladó con su familia hacia Bayamo, donde laboró en el plan arroz de Guamo, en el municipio Río Cauto.

La última vez que vio al Che fue cuando éste partió de El Hombrito hacia Minas de Frío a organizar la Columna Invasora Ciro Redondo. De aquel momento recuerda que el Che le indicó que continuara cumpliendo con las misiones asignadas hasta el triunfo insurreccional.

«»En el poco tiempo que tuve la oportunidad de estar junto a él —afirma con voz emocionada Pelencho—, le llegué a tomar tanto afecto y respeto que, aunque pasen los años, y él haya desaparecido físicamente, no lo olvidaré jamás».

Tampoco, Pelencho el campesino villareño de la loma de La Botella, olvida aquel histórico día de febrero de 1958, en que escuchó en el radio portátil que le diera el Che, aquella voz que decía: ¡Aquí, Radio Rebelde…!

Pelencho fue el primer campesino que escuchó la emisora Radio Rebelde, la cual se convirtió en el vehículo trasmisor del mensaje de la Revolución desde la Sierra Maestra bajo el postulado de Fidel de orientar y movilizar a las masas diciéndoles siempre la verdad.

Desde esta casita en el Alto de Conrado, cerca del campamento del Che en La Mesa, en la Sierra Mestra, comenzó sus trasmisiones Radio Rebelde.
Desde esta casita en el Alto de Conrado, cerca del campamento del Che en La Mesa, en la Sierra Mestra, comenzó sus trasmisiones Radio Rebelde. Foto: Archivo

La idea de subir una planta de radio trasmisora/ receptora a la Sierra Maestra le pertenece al Comandante Ernesto Che Guevara.

Luego del desembarco de Granma y ya asentado en el macizo montañoso oriental, el Che pudo constatar que al Ejército Rebelde se le hacía difícil coordinar las acciones combativas por carecer de un medio de comunicación.

Además, el régimen mantenía una férrea censura que imposibilitaba que el pueblo conociera lo que allí estaba ocurriendo: la derrota del ejército batistiano.

El 23 de diciembre de 1957 el combatiente Ciro del Río se entrevista con el Che y le dice que tenía un amigo técnico de radio que podía construir una planta. El Che le dijo que se lo trajera, que quería hablar con él.

A principios de enero de 1958, Eduardo Fernández, el técnico de radio, sube hasta El Hombrito, donde Ciro le presenta al Che, a quien le explicó todo lo relacionado con la planta radiofónica.

El Che le trasladó la idea a los dirigentes del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en Santiago de Cuba, con la solicitud de que le enviaran una planta de radio.

De izquierda a derecha, Luis Orlando Rodríguez, director de la emisora, y los locutores Orestes Valera y Ricardo Martínez, durante una de las emisiones en el Alto de Conrado. Foto: Archivo

Dos semanas después, Eduardo recibió en Bayamo a un compañero con una notica del Comandante Guevara. Venía acompañado con un ingeniero, quien luego de ver el planito mostrado por Eduardo, y de enumerar las piezas que le faltaban, determinó que llevaría mucho tiempo construirla.

Ese mismo día, Eduardo, el ingeniero y otros compañeros partieron para Santiago de Cuba. Pero allí tampoco se resolvió lo necesario, razón por la cual el ingeniero se trasladó a La Habana.

Pocos días más tarde, le envió un mensaje a Eduardo para que se reuniera con él en la capital, donde aprendería a ajustar la planta y a resolver otros detalles técnicos que pudieran presentarse.

Después de este encuentro, Eduardo comenzó a recibir en Bayamo los equipos que, en su conjunto, formaban la planta, y se lo comunicó a Ciro para que organizara su traslado hacia la Sierra Maestra.

Cinco hombres llevaron al hombro los equipos a través de trillos casi intransitables. Sin embargo, la planta pesaba mucho, por lo que consiguieron un mulo para aliviar la carga.

Por fin, el 16 de febrero de 1958, los valiosos equipos llegan al campamento del Che en la zona de La Mesa. Ya en funcionamiento la planta, se hizo una prueba que salió bien, pero Ernesto dijo al Che que ese lugar no era bueno, porque estaba en una hondonada. Entonces el Che orientó que se instalara en el Alto de Conrado.

La primera trasmisión fue el 24 de febrero a las 5 de la tarde y a las 9 de la noche en la banda de 20 metros y duró aproximadamente 20 minutos. Solamente dos personas escucharon aquella histórica grabación:  Pelencho, un campesino que tenía su casa en la loma de enfrente del Alto de Conrado y Fidel, que casualmente se encontraba en el campamento del Che.

Eduardo Fernández, responsable técnico de la emisora en el Alto de Conrado, recién fundada Radio Rebelde. Foto: Archivo

El primer director de Radio Rebelde fue Luis Orlando Rodríguez, con los locutores Orestes Valera y Ricardo Martínez, quienes procedían de la emisora Radio Mambí, en La Habana, y como técnico, Eduardo Fernández.

Luego se incorporaron como locutores Violeta Casal, actriz de radio y televisión en La Habana, y el maestro camagüeyano Jorge Enrique Mendoza. La emisora también recibió el apoyo de un grupo de compañeros que realizaban distintas funciones para lograr su mejor funcionamiento.

Eduardo Fernández, responsable técnico de la emisora en el Alto de Conrado, recién fundada Radio Rebelde. Foto: Archivo
Rafael Ruíz Pérez (Pelencho) fue el único campesino de la Sierra Mestra que escuchó la primera trasmisión de prueba de Radio Rebelde. Foto: Archivo
Fidel en Radio Rebelde, junto a la puerta de la emisora en la Comandancia de La Plata, en la Sierra Maestra. Foto: Archivo
La casa de Morán en La Plata donde vivía la mayor parte del personal de la emisora rebelde. Foto: Archivo
La pequeña planta generadora que sumaba electricidad a Radio Rebelde en la Comandancia de la Plata.Foto: Archivo
Fidel el Primero de Enero de 1959, en Palma Soriano, prepara su alocución al pueblo de Cuba a través de los micrófonos de Radio Rebelde, leída inmediatamente después, en la que llamò a desbaratar las maniobras golpistas auspiciadas por el imperialismo yanqui. Detrás, a la izquierda, Luis Orlando Rodríguez y Jorge Enrique Mendoza. Foto: Archivo
El Comandante en Jefe Fidel Castro, lee su alocución al pueblo de Cuba: «Revolución sí; golpe militar no», desde Radio Rebelde en Palma Soriano. El locutor Jorge Enrique Mendoza sostiene el micrófono. Foto: Archivo
Fidel durante su alocución al pueblo de Cuba, por Radio Rebelde, desde Palma Soriano, el Primero de Enero de 1959. Foto: Archivo
La casa de Morán en La Plata donde vivía la mayor parte del personal de la emisora rebelde. Foto: Archivo
Casa donde se instaló Radio Rebelde en Palma Soriano. El pueblo acude para escuchar sus trasmisiones.Foto: Archivo
El pueblo de Palma Soriano se movilizó para escuchar Radio Rebelde, fuera de la casa donde estaba instalada la emisora rebelde. Foto: Archivo
Fidel se dirige al pueblo que se había concentrado frente a la casa donde estaba instalada la emisora Radio Rebelde, en Palma Soriano. Foto: Archivo

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