Cuito Cuanavale: La victoria de Angola y Cuba sobre el racismo

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Luanda, Angola.  Treinta años después del fin de los combates, Cuito Cuanavale continúa en la memoria de angoleños y cubanos porque lejos de ser un golpe demoledor para la Revolución marcó el cambio en la geoestrategia subregional.

Las fuerzas de la opositora Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (Unita) apoyadas por el régimen racista del apartheid sudafricano pretendieron convertir ese punto en la tumba de las unidades de élite del ejército, las antiguas Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola (Fapla).

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Sin embargo, el refuerzo de las tropas cubanas, su sacrificio y el de las Fapla dictó la salida definitiva de las tropas sudafricanas de territorio angoleño, la independencia de Namibia y el principio del fin del apartheid, destaca la prensa local.

Hoy, 23 de marzo, en coincidencia con los 30 años de la culminación de los combates está previsto un acto de homenaje con la participación del presidente Joao Lourenzo, el ministro de Defensa Nacional Salviano de Jesus Sequeira y del cuerpo diplomático acreditado en el país.

De trampa mortal para las Fapla del gobernante Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) y los cubanos como quería la Unita, allí se rompieron los dientes los sudafricanos, como dijo el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, unos meses después en un discurso en La Habana ante cientos de uniformados.

El líder africano Nelson Mandela, preso aún en la cárcel de Robben Island cuando se desarrollaron las acciones, afirmó: ‘Cuito Cuanavale marca el viraje en la lucha para liberar el continente y a nuestro país del apartheid (…) la derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale permitió al pueblo de Namibia alcanzar finalmente su liberación (…) la derrota del apartheid sirvió de inspiración al pueblo combatiente de Sudáfrica’.

A casi mil 200 kilómetros de Luanda, Cuito Cuanavale está más cerca de Namibia que de la capital del país.

Como testimonio de aquella batalla, que duró del 15 de noviembre de 1987 al 23 de marzo de 1988, a lo largo de la carretera quedan abandonadas máquinas de guerra de ambos bandos, como museo al aire libre y recordación de una época marcada por la guerra civil en aras de derrotar al MPLA.

Desde septiembre del año pasado, en una superficie de 3,5 hectáreas, se encuentra el Memorial a la victoria en la batalla de Cuito Cuanavale que homenajea a los combatientes angoleños y cubanos que defendieron la integridad territorial del país africano.

Integran además el conjunto una estatua de dos soldados -uno angoleño y otro cubano- que levantan la bandera nacional, y dos espejos de agua que simbolizan los ríos Cuito y Cuanavale. En una pieza de vidrio podrán depositarse flores en honor a los que cayeron.

En otras fases se edificarán un centro de conferencias, una biblioteca y un museo, en el que quedará equipamiento militar empleado por los protagonistas de los combates.

Seguidamente se construirá una villa turística con 120 apartamentos, una piscina, dos restaurantes, centros comerciales. También se levantarán 12 residencias protocolares.

El desenlace de la batalla obligó al entonces régimen sudafricano a firmar los acuerdos de paz en Nueva York, en 1988, a cuatro bandas: Angola, Cuba, Sudáfrica y Estados Unidos.

Con esos resultados cambió la historia en la zona austral del continente al conseguirse la independencia de Namibia y comenzar el desmontaje del apartheid.

Las autoridades pretenden convertir el parque temático en un centro de investigación científica de la Comunidad de Desarrollo de África Austral

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