Venezuela: desarticulan otro intento golpista

Publicidad

El presidente Maduro confirmó el pasado viernes la detención de un grupo de militares venezolanos —sin precisar cuántos— por supuesta conspiración contra las elecciones del 20 de mayo, en las que salió reelecto, pese al boicot de la mayoría de la oposición y el desconocimiento de los resultados por parte de Estados Unidos y varios países de Latinoamérica y Europa.

“Están convictos y confesos”, dijo ese entonces Maduro, además de señalar que los gobiernos de Colombia y Estados Unidos estuvieron detrás de esos planes golpistas.

En este contexto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió el 13 de mayo de un plan organizado por parte de Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA) para acabar con el mandato de Maduro.

El Gobierno venezolano ha arrestado durante los últimos cuatro años a más de 60 militares acusados de haber tramado conspiraciones para derrocar a Maduro, según un informe del portal local de noticias ACN.

“Hemos desarticulado, hemos desmantelado un atentado golpista contra la democracia y la estabilidad de nuestra patria. Se trata de un intento de utilizar a un grupo de oficiales de la aviación militar para provocar un hecho violento, un atentado, un ataque”, ha declarado el presidente reelecto del país bolivariano, en un discurso ante los militares venezolanos en Caracas (capital).

En este contexto, Maduro ha aseverado que el mencionado plan consistía en levantar un avión Tucano y atacar el palacio presidencial de Miraflores o los lugares donde el mandatario venezolano hacía la campaña electoral.

“Están convictos y confesos, todos los responsables de haberse vendido y de haberse entregado a traidores que desde Colombia les pagaron en dólares para que traicionaran el honor, la moral y la lealtad de nuestra amada Fuerza Armada”, ha resaltado el dignatario venezolano con el fin de revelar la neutralización del plan proyectado en contra de su Gobierno.

Maduro ha insistido en que la supuesta conspiración se ha diseñado “desde Washington” con el fin de ocupar algunos objetivos como la cadena Telesur y el Ministerio de Defensa de este país para dispersar el proceso electoral.

Ante una corte castrense, los uniformados fueron acusados de “traición a la patria, instigación a la rebelión, motín y delitos contra el decoro militar” y, a tres de ellos se les sumó cargos de “sustracción de efectos pertenecientes a la Fuerza Armada”, ha dicho, por su parte, el jurista Alfonso Medina Roa a la agencia de noticias francesa AFP.

El grupo de ocho detenidos está formado por dos generales, dos mayores, un teniente y tres sargentos de la Guardia Nacional, así como un mayor de la Aviación.

A pesar de las agresiones norteamericanas, el sábado fueron liberados el estadounidense Joshua Holt y su esposa, detenidos desde hace casi dos años acusados de espionaje y posesión de armas de guerra. Ambos viajaron a Estados Unidos.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*