Piñera le declara la guerra a Chile y resucita la doctrina de seguridad nacional

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Brutal represión y caos en el «oasis de Sudamérica». Regresa la dictadura.

«Estamos en guerra contra un enemigo poderoso»

Instalar el miedo como dispositivo de control, señalar (criminalizar) un enemigo interno, enfrentar al pueblo entre si, realizar montajes y amparar el vandalismo son algunas de la tácticas utilizadas en los años setenta por la dictaduras militares del Cono Sur.

El presidente de Chile radicalizó su discurso declarando la guerra pero muchos de los chilenos se hicieron la misma pregunta: ¿A quién le declara la guerra Piñera?

Hace unos días atrás, el Presidente de Ecuador Lenin Moreno, acusaba a Nicolás Maduro, Rafael Correa y a la cadena televisiva Rusa RT, de estar detrás de las manifestaciones populares en contra del brutal paquetazo que buscaba disminuir derechos laborales, aumentar el valor de los combustibles y eliminar garantías sociales. ¿Coincidencia?

Las declaraciones de Piñera y Moreno están basadas en la doctrina de seguridad nacional vigente con sus actualizaciones, doctrina de contra insurgencia, que requiere conformar la ficción de un enemigo interno , una guerra difusa de nueva generación.

La doctrina de seguridad nacional fue mentora de todos los Golpes de Estado en Sudamérica. Se apela a dicha doctrina y se lo dice a los diez mil militares que ya sacó a la calle. Busca construir un enemigo fantasma de un archivillano planificador y que pone a los civiles como soldados enemigos.

El 25 de Octubre de 1970 Rene Shneider era asesinado por un comando de Patria Libertad y la CIA que buscaba principalmente generar un estado de conmoción social que evitara que el presidente electo Salvador Allende asumiera el poder. El acto terrorista daba inicio a la campaña comunicacional, política y militar en contra del gobierno de la Unidad Popular.

Este cobarde asesinato utilizó la táctica de falsa bandera: que son operaciones encubiertas llevadas a cabo por gobiernos, corporaciones y otras organizaciones, diseñadas para aparecer como si fueran llevadas a cabo por otras entidades para justificar la represión estatal y la persecución de opositores. El nombre se deriva del concepto militar de izar colores falsos; esto quiere decir la bandera de un país diferente al propio.

Piñera y la CIA buscan generar un acuerdo de gobernabilidad con la centro izquierda, ante la posibilidad que el malestar social terminará derrumbando el sistema neoliberal instalado a sangre y fuego por la dictadura de Pinochet.

Para ello mataron a quince personas y llevaron al país a la destrucción, quemando estaciones de metro, promoviendo el saqueo y la violencia. Estamos frente a uno de los casos mas grandes de ataque de falsa bandera.

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