Manteros de Barcelona convierten su tienda en un taller de batas y mascarillas

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Manteros en Barcelona

Discriminados y criminalizados por la monarquía española por ser africanos, negros y ejercer el comercio ambulante dan ejemplo de solidaridad y compromiso social.

Criminalizados y racializados.

Los manteros del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y la marca Top Manta han convertido la tienda que tienen en el barrio barcelonés del Raval en un taller de costura para producir mascarillas y batas  para los hospitales catalanes.

En un comunicado Top Manta ha detallado que emplearán ocho máquinas de coser y telas propias para elaborar «miles de mascarillas», y también se han adherido a la iniciativa de la empresa de gorros quirúrgicos RobinHat de Rubí y el Ayuntamiento de Sentmenat (Barcelona).

Han adaptado el espacio para mantener la distancia obligatoria de 1,5 metros entre los trabajadores, además de seguir «todas las normas de riesgos laborales derivadas del coronavirus», según ellos.

«Los manteros están pagando una factura muy alta por la crisis del coronavirus. Los que trabajan en la manta se han quedado sin trabajo, y muchos tienen problemas para pagar el alquiler y para asegurarse la alimentación más básica», han recordado.

La Associació de Venedors Ambulants ha creado un «banco de alimentos solidario para recoger alimentos y productos de primera necesidad para las 154 familias afectadas, y también han abierto una cuenta corriente y una cuenta de PayPal para recibir donativos: 482792.1.260.149.20200327111552

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